Perreando Ando no nació como una empresa, sino de una necesidad, una pasión y un sueño.
Toda mi vida tuve perros y amé viajar, pero muchas veces me costaba encontrar una guardería donde pudiera dejar a mis perritas y sentir que realmente estaban como en casa.
Así fue como empecé a cuidar los perros de amigos y familiares, hasta que, gracias al boca en boca, cada vez más personas comenzaron a confiar en mí. Lo que empezó casi sin planearlo se convirtió en mi pasión y, poco a poco, en lo que hoy es Perreando Ando.
En este camino se sumó Lucas, mi pareja y compañero de vida, y lo que comenzó como un proyecto personal terminó convirtiéndose en un proyecto familiar, construido con muchísimo amor y dedicación.
Con el tiempo, adaptamos nuestro hogar para que cada perro pudiera disfrutar de espacios pensados para jugar, descansar, correr y sentirse cómodo. Porque queríamos que nuestra casa también fuera su casa.
Hoy, Perreando Ando es mucho más que una guardería canina: es nuestro hogar, nuestra pasión y una familia que recibe a cada perro como uno más.
Seguimos creciendo, aprendiendo y mejorando cada día, pero hay algo que nunca cambió: las ganas de que cada familia pueda irse tranquila, sabiendo que su compañero está cuidado y rodeado de cariño.
🐶❤️ Bienvenidos a nuestra casa. Bienvenidos a Perreando Ando.



















